Cómo identificar la causa de tu ciática

Cómo identificar la causa de tu ciática

13 de mayo de 2026

La ciática suele sentirse como un dolor que baja desde la zona lumbar o el glúteo hacia la pierna. Puede acompañarse de hormigueo, entumecimiento, sensación de descarga eléctrica o debilidad. Sin embargo, la causa no siempre es la misma. 

La clave es observar cómo empezó el dolor, por dónde baja, qué lo empeora, qué lo alivia y si hay síntomas neurológicos. Aun así, el diagnóstico definitivo suele requerir exploración clínica. Este artículo sirve para orientarte, no para diagnosticarte. Si tienes pérdida de fuerza progresiva, pérdida de control de orina o heces, anestesia en la zona genital, dolor bilateral repentino, fiebre, antecedente de cáncer, trauma importante o dolor nocturno que no cede, busca atención médica urgente.

¿Por qué es importante entender la causa de tu ciática?

La causa de la ciática importa porque determina el tratamiento. No es lo mismo una ciática que empeora al estar sentado, una que aparece al caminar, una relacionada con una hernia discal o una causada por estenosis lumbar. Conocer el origen probable ayuda a elegir mejor los cuidados y a saber cuándo consultar al médico.

Cuando el dolor ciático baja como una descarga: hernia discal lumbar

Una de las causas más frecuentes de ciática es la hernia discal lumbar. Ocurre cuando parte del material interno del disco sale a través de una fisura y puede comprimir o irritar una raíz nerviosa. 

En cuanto al dolor, algunas personas toleran mejor las posturas de extensión lumbar (arqueo suave hacia atrás), mientras que permanecer sentado mucho tiempo suele aumentar la presión sobre el disco y empeorar los síntomas.

Cuando la ciática se debe a una hernia discal, no siempre se convierte en un problema recurrente. En muchas personas aparece como un episodio agudo que mejora con el tiempo y tratamiento conservador, y puede no volver a repetirse. Aun así, en otras personas puede reaparecer, sobre todo si persisten factores de riesgo, sobrecargas, mala tolerancia al esfuerzo o nuevos episodios de irritación del disco.

Pistas que orientan a una hernia discal

  • Dolor que baja por una pierna, a menudo por debajo de la rodilla
  • Sensación de quemazón, descarga eléctrica o dolor punzante
  • Empeora al toser, estornudar, inclinarse o estar sentado
  • Puede haber hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad
  • Suele afectar más a un lado que a ambos
  • El dolor puede comportarse de forma "mecánica": ciertos movimientos disparan claramente la ciática y otros la alivian.

La American Academy of Orthopedic Surgery señala que en personas menores de 40 años, la causa típica de ciática suele ser una hernia discal.

Tratamiento si la causa de la ciática es una hernia discal

Cuando la ciática se debe a una hernia discal, el objetivo inicial suele ser disminuir la inflamación y la irritación de la raíz nerviosa. En muchos casos se recomienda:

  • Mantener actividad suave y caminar dentro de lo tolerable
  • Evitar levantar peso o flexiones repetidas si aumentan el dolor
  • Cambios de postura frecuentes
  • Ejercicios progresivos guiados por fisioterapia
  • Analgésicos o antiinflamatorios si están indicados

Cuando al caminar empeora y sentarse alivia: estenosis lumbar

La estenosis espinal lumbar ocurre cuando se estrechan los espacios del canal espinal o de salida de los nervios. Al quedar menos espacio, los nervios pueden irritarse o quedar apretados. Esto puede causar dolor lumbar, dolor en glúteos, piernas, hormigueo, calambres o sensación de pesadez.

Suele ser más frecuente en mayores de 50 años, porque con el tiempo la columna puede desgastarse. Ese desgaste puede hacer que los discos se abulten, que aparezca artrosis, que los ligamentos se vuelvan más gruesos... Todo eso puede reducir el espacio disponible para los nervios. 

En casos menos frecuentes, el estrechamiento también puede deberse a una fractura, un quiste o un tumor.

Pistas que orientan a una estenosis lumbar

  • Dolor o pesadez en una o ambas piernas
  • Empeora al estar de pie, caminar en general o caminar cuesta abajo
  • Mejora al sentarse, agacharse o inclinarse hacia delante
  • Puede sentirse mejor caminando inclinado, como apoyado
  • Es más habitual en personas mayores de 50 años

El patrón clásico de la estenosis lumbar es un dolor que empeora al estar de pie y mejora al sentarse o inclinarse hacia delante.

Tratamiento si la causa de la ciática es estenosis lumbar

En la estenosis lumbar, el problema suele ser el estrechamiento del canal por donde pasan los nervios. Por eso, muchas personas notan alivio al:

  • Sentarse
  • Inclinarse hacia delante
  • Caminar apoyados en un andador o bastón
  • Hacer ejercicios en flexión lumbar

La fisioterapia suele enfocarse más en mejorar la tolerancia al caminar, flexibilidad y movilidad, fortalecimiento del core y glúteos y estrategias posturales.

A diferencia de algunas hernias discales, que pueden mejorar notablemente con el tiempo, la estenosis lumbar suele comportarse como un problema más crónico y degenerativo. Los síntomas pueden fluctuar, con épocas mejores y peores, y reaparecer progresivamente al caminar o permanecer de pie durante más tiempo.

Cuando una vértebra se desliza: espondilolistesis

La espondilolistesis ocurre cuando una vértebra se desplaza respecto a la vértebra inferior. Aquí, el dolor muchas veces empeora con estar mucho tiempo de pie, caminar prolongadamente o extender la espalda hacia atrás.

Pistas que orientan a una espondilolistesis

  • Dolor lumbar (con o sin dolor que baja a glúteos o piernas)
  • Empeora al estar de pie, caminar o extender la espalda
  • Puede haber rigidez lumbar o isquiotibiales tensos
  • Puede aparecer en deportistas jóvenes o en adultos mayores por degeneración

Tratamiento si la causa de la ciática es espondilolistesis

El tratamiento comienza con descanso relativo de actividades que agravan, antiinflamatorios o analgésicos si son seguros para la persona, y fisioterapia para fortalecer la musculatura de la espalda y el core.

La cirugía se reserva para deslizamientos de alto grado, dolor severo que limita caminar o estar de pie, o síntomas persistentes pese a tratamientos no quirúrgicos. En estos casos se puede valorar fusión espinal y/o descompresión para reducir presión sobre el nervio ciático.

Cuando el problema nace en el glúteo: síndrome piriforme

El síndrome piriforme ocurre cuando el músculo piriforme comprime o irrita el nervio ciático en la zona del glúteo. Puede parecerse a una ciática de origen lumbar, pero el foco suele estar más localizado en glúteo, cadera o parte alta de la pierna. 

Esta causa es muy poco común, según Cleveland Clinic solo entre el 0,3% y 6% de los casos son por síndrome piriforme. De hecho, este diagnóstico es principalmente clínico y de exclusión.

Pistas que orientan a síndrome piriforme

  • Dolor profundo en el glúteo
  • Empeora al estar sentado mucho tiempo
  • Puede empeorar al subir escaleras, caminar o correr
  • Puede sentirse como quemazón, hormigueo, entumecimiento o dolor punzante

Tratamiento si la causa de la ciática es síndrome piriforme

Como aquí el dolor suele relacionarse más con tensión muscular, compresión local del nervio o sobrecarga del glúteo, suelen ayudar:

  • Estiramientos específicos
  • Técnicas de liberación miofascial
  • Fortalecimiento progresivo de cadera y glúteos
  • Corrección de sobrecargas biomecánicas

Ciática durante el embarazo: cuando cambian la pelvis, la postura y la carga

Durante el embarazo puede aparecer dolor lumbar, pélvico o dolor que baja hacia glúteos y piernas. El dolor de espalda es común en el embarazo porque los ligamentos se ablandan y se estiran para preparar el parto, lo que puede sobrecargar la zona lumbar y la pelvis. Además, el cambio del centro de gravedad, la laxitud ligamentosa, el aumento de peso y, en ocasiones, la posición del feto pueden contribuir a irritar o comprimir el nervio ciático.

Muchas embarazadas mejoran con ejercicio suave, fisioterapia adaptada, dormir de lado con almohada entre las piernas, evitar permanecer mucho tiempo en la misma postura.

Resumen de las posibles causas de la ciática y cómo identificarlas

Posible causa de ciática Pistas frecuentes
Hernia discal lumbar Dolor eléctrico por una pierna, empeora con tos, estornudo, flexión o estar sentado; posible hormigueo/debilidad
Estenosis lumbar Mayor de 50, dolor/pesadez en piernas al caminar o estar de pie, mejora al sentarse o inclinarse
Espondilolistesis Dolor lumbar, rigidez, empeora de pie o caminando; puede bajar a piernas
Síndrome piriforme Dolor profundo en glúteo, peor sentado, al correr, caminar o subir escaleras
Embarazo / cintura pélvica Dolor lumbar, pélvico o glúteo durante embarazo; peor al caminar, subir escaleras o girarse en cama

Cuando el dolor parece ciática pero no es ciática

No todo dolor que baja hacia el glúteo o la pierna es una verdadera ciática. Existen problemas musculares, articulares o de la cadera que pueden producir un dolor muy parecido.

Dolor sacroilíaco: cuando el problema está en la pelvis

La articulación sacroilíaca conecta la columna con la pelvis. Cuando se irrita, puede causar dolor en la zona lumbar baja, el glúteo, la cadera e incluso en la parte posterior de la pierna.

A veces se confunde con ciática porque el dolor puede bajar, pero normalmente:

  • No sigue un trayecto nervioso claro
  • Suele doler más en un punto concreto cerca del glúteo
  • No siempre hay hormigueo o pérdida de sensibilidad

En estos casos, el dolor suele empeorar al:

  • Estar mucho tiempo de pie
  • Eubir escaleras
  • Girarse en la cama
  • Cargar peso sobre una pierna

Síndrome de dolor trocantérico: dolor lateral de cadera que puede extenderse

También llamada bursitis trocantérica, puede provocar dolor en la parte lateral de la cadera que a veces se extiende hacia el muslo.

Puede confundirse con ciática, pero suele tener pistas diferenciadoras:

  • Dolor al dormir sobre ese lado
  • Sensibilidad al tocar la parte lateral de la cadera
  • Molestias al caminar o subir escaleras
  • Menos síntomas neurológicos típicos

Problemas de cadera que se sienten en la pierna

La artrosis de cadera y otros problemas articulares también pueden provocar dolor hacia el glúteo, ingle, muslo o incluso rodilla. Sin embargo, a diferencia de la ciática:

  • Suele haber rigidez articular
  • Dificultad para cruzar piernas o ponerse calcetines (ver calzador de calcetines)
  • Dolor con ciertos movimientos de cadera

Cuando el dolor viene del músculo y no del nervio ciático

A veces el dolor que baja hacia el glúteo o la pierna no viene de un nervio comprimido, sino de músculos irritados o sobrecargados.

Los músculos de la zona lumbar, la pelvis o el glúteo pueden formar zonas muy sensibles, conocidas como puntos gatillo. Son como nudos musculares que duelen al tocarlos y que, en algunas personas, pueden mandar dolor hacia otras zonas. Este tipo de dolor suele sentirse como:

  • Tensión o pesadez muscular
  • Dolor profundo en el glúteo o la espalda baja
  • Sensación de quemazón difusa
  • Molestia que cambia según la postura o la actividad
  • Dolor al presionar una zona concreta del músculo

La diferencia con la ciática es que, en general, el dolor muscular no suele causar señales claras de daño nervioso (no hay pérdida real de fuerza, zonas dormidas de forma marcada ni dificultad para mover el pie o la pierna).

Prueba a distinguirlo de esta manera: si al tocar o presionar un punto del glúteo o la espalda se reproduce el dolor que baja hacia la pierna, puede tratarse de dolor muscular referido. Aun así, la valoración profesional es importante, porque una ciática real y un dolor muscular pueden parecerse mucho.

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Para saber cuál puede ser la causa de tu ciática, hay que observar cómo empezó el dolor, por dónde baja, qué lo empeora, qué lo alivia y si aparece hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad. Aun así, la causa exacta debe confirmarla un profesional sanitario, porque la ciática no es una enfermedad única, sino un síntoma de irritación o compresión del nervio ciático o de las raíces nerviosas lumbares. Entre las causas más frecuentes están la hernia discal, la estenosis lumbar, la espondilolistesis y, en algunos casos, el síndrome piriforme.

Una pista importante es el patrón del dolor. Si el dolor baja desde la zona lumbar o el glúteo por una pierna, se siente como una descarga eléctrica, quemazón o calambre, y empeora al toser, estornudar, inclinarse o estar sentado, podría estar relacionado con una hernia discal lumbar.

Si el dolor aparece sobre todo al caminar o estar de pie, afecta a glúteos o piernas, y mejora al sentarse o inclinarse hacia delante, la causa podría ser una estenosis lumbar, especialmente en personas mayores de 50 años. El patrón típico de la estenosis lumbar es el dolor tipo quemazón o calambre que empeora al estar de pie o caminar y mejora al sentarse o flexionar la espalda.

Si el dolor se concentra más en el glúteo o la cadera, empeora al estar sentado mucho tiempo y puede bajar hacia la parte alta de la pierna, una posibilidad es el síndrome piriforme. En este caso, el problema no suele estar en la columna, sino en la compresión o irritación del nervio ciático por el músculo piriforme. Cleveland Clinic describe este síndrome como dolor o entumecimiento en glúteo, cadera o parte superior de la pierna causado por la presión del músculo piriforme sobre el nervio ciático.

También conviene fijarse en la edad, antecedentes y contexto. En personas más jóvenes, una hernia discal puede ser una causa frecuente de ciática; en personas mayores, cobran más peso los cambios degenerativos, la artrosis, los espolones óseos y la estenosis lumbar.

La forma más segura de orientarse es responder a estas preguntas:

  • ¿El dolor baja por debajo de la rodilla? Puede indicar irritación de una raíz nerviosa
  • ¿Empeora al sentarte, toser o estornudar? Puede orientar hacia hernia discal
  • ¿Empeora al caminar o estar de pie y mejora al sentarte? Puede orientar hacia estenosis lumbar
  • ¿El dolor se concentra en el glúteo y empeora al estar sentado? Puede orientar hacia síndrome piriforme

Aunque puedes sospechar la causa de tu ciática observando el patrón del dolor, no conviene autodiagnosticarse. La causa real se confirma con una valoración clínica.

Debes ir al médico por dolor de ciática si el dolor es muy intenso, no mejora con los días, dura más de unas semanas, reaparece con frecuencia o se acompaña de síntomas neurológicos como hormigueo persistente, pérdida de sensibilidad o debilidad en la pierna o el pie. Aunque muchas ciáticas mejoran con medidas conservadoras, algunas necesitan valoración médica para identificar la causa y evitar que el problema avance. Mayo Clinic recomienda pedir cita si los síntomas son graves o duran más de un mes.

Busca atención médica urgente si aparece cualquiera de estos signos de alarma:

  • Pérdida de control de orina y heces
  • Dificultad para orinar
  • Adormecimiento de la zona genital o perineal
  • Debilidad progresiva en la pierna o el pie
  • Pie caído o dificultad para levantar la punta del pie
  • Dolor en ambas piernas de aparición brusca
  • Fiebre, malestar general o sospecha de infección
  • Antecedentes de cáncer
  • Dolor nocturno intenso que no mejora con el reposo

Estos síntomas pueden indicar una compresión nerviosa importante u otra causa que requiere evaluación rápida.

También conviene consultar, aunque no sea una urgencia, si el dolor de ciática te impide caminar con normalidad, dormir, trabajar, cuidar de ti mismo o realizar actividades básicas. En estos casos, el profesional puede valorar fuerza, reflejos, sensibilidad, movilidad y patrón del dolor para orientar si la causa puede ser una hernia discal, estenosis lumbar, espondilolistesis, síndrome piriforme u otro problema.

En resumen: consulta al médico si la ciática es intensa, dura más de un mes, limita tu vida diaria o se acompaña de hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad. Y acude a urgencias si hay pérdida de control de esfínteres, anestesia genital, pie caído, debilidad progresiva, fiebre, traumatismo, antecedente de cáncer o dolor nocturno que no cede.

Los ejercicios y cuidados que pueden ayudar a aliviar la ciática dependen de su causa. No es lo mismo una ciática por hernia discal, que suele empeorar al estar sentado o al flexionar la espalda, que una ciática por estenosis lumbar, que suele empeorar al caminar o estar de pie y mejorar al sentarse o inclinarse hacia delante. Por eso, el ejercicio debe adaptarse al patrón del dolor y, si hay dudas, conviene hacerlo con un fisioterapeuta.

Como norma general, en la ciática suele recomendarse evitar el reposo absoluto prolongado, mantener actividad suave dentro de lo tolerable y continuar con las actividades normales en la medida de lo posible.

Para el alivio del dolor, el TENS (Estimulación Nerviosa Transcutánea) puede servir como apoyo para modular la sensación de dolor. El TENS no cura la causa de la ciática ni corrige una hernia, pero puede ser útil como complento para aliviar el dolor y facilitar el movimiento.

Si la ciática parece venir de una hernia discal lumbar

Cuando la ciática se relaciona con una hernia discal, muchas personas empeoran al estar sentadas mucho tiempo, inclinarse hacia delante, levantar peso o toser/estornudar. En estos casos, los cuidados suelen centrarse en reducir la irritación de la raíz nerviosa y evitar los movimientos que disparan el dolor.

Pueden ayudar:

  • Caminatas cortas y frecuentes, siempre que no aumente el dolor
  • Cambios de postura cada poco tiempo
  • Evitar levantar peso, flexiones repetidas o giros bruscos
  • Ejercicios suaves guiados por fisioterapia
  • Trabajo progresivo de movilidad lumbar, abdomen, glúteos y cadera

En una hernia discal, el TENS puede ayudar a modular el dolor lumbar o el dolor que baja por la pierna, especialmente en fases en las que el dolor dificulta moverse con normalidad.

Si la causa parece ser estenosis lumbar

En la estenosis lumbar, el canal por donde pasan los nervios se estrecha. Por eso muchas personas empeoran al estar de pie o caminar, y mejoran al sentarse o inclinarse hacia delante.

Pueden ayudar:

  • Ejercicios en ligera flexión lumbar
  • Bicicleta estática, si se tolera bien
  • Caminar con pausas frecuentes
  • Caminar apoyado (con bastón o andador) si mejora la postura
  • Fortalecimiento de glúteos, abdomen y piernas
  • Ejercicios de movilidad de cadera
  • Estiramientos suaves de flexores de cadera e isquiotibiales

En estenosis lumbar, el TENS puede aliviar el dolor, la pesadez o la molestia irradiada, pero el problema principal es mecánico: falta espacio para los nervios.

Si la causa parece ser espondilolistesis

En la espondilolistesis, una vértebra se desliza respecto a otra. El dolor puede empeorar al estar mucho tiempo de pie, caminar o extender la espalda hacia atrás.

Pueden ayudar:

  • Fortalecimiento del core profundo
  • Ejercicios de estabilización lumbar
  • Trabajo progresivo de glúteos
  • Evitar hiperextensiones lumbares si aumentan el dolor
  • Reducir temporalmente actividades de impacto o cargas intensas
  • Fisioterapia orientada a control postural y estabilidad

En la espondilolistesis, el TENS puede ayudar a controlar el dolor lumbar o irradiado, sobre todo como apoyo en momentos de mayor sensibilidad. Sin embargo, el tratamiento de base suele centrarse en mejorar la estabilidad, fortalecer la musculatura que sostiene la columna y controlar los movimientos que agravan los síntomas.

Si la causa de la ciática es el embarazo

Durante el embarazo, los cuidados deben ser más prudentes. Puede haber dolor lumbar, pélvico o glúteo por cambios en la postura, laxitud ligamentosa, aumento de peso y sobrecarga de la pelvis.

Pueden ayudar:

  • Caminar despacio
  • Fisioterapia especializada de embarazo
  • Dormir de lado con una almohada entre las piernas
  • Evitar estar mucho en la misma postura
  • Evitar cargar peso o hacer giros bruscos

Durante el embarazo, el uso de TENS debe consultarse previamente con un profesional sanitario, especialmente por la colocación de los electrodos y el momento del embarazo.

El TENS en el alivio del dolor de la ciática

El TENS puede ser una herramienta útil para algunas personas con dolor ciático porque envía pequeños impulsos eléctricos a través de la piel, con el objetivo de modular la señal de dolor. Su papel es principalmente sintomático: puede ayudar a que el dolor sea más llevadero, pero no corrige por sí solo la causa que está irritando el nervio.

El TENS Force tiene un programa específico para el alivio del dolor de la ciática, pensado para ayudar a modular la sensación dolorosa y mejorar el confort en la zona lumbar, glútea o irradiada hacia la pierna.

Conviene consultar antes de usar TENS en personas con marcapasos u otros dispositivos implantados, epilepsia, embarazo, alteraciones importantes de sensibilidad o heridas en las zonas donde se quieran colocar los electrodos.

La diferencia principal está en el origen del dolor y en cómo se extiende.

  • La lumbalgia es dolor localizado en la zona baja de la espalda. Lo caracteriza dolor lumbar localizado, rigidez, molestia al moverse, levantarse o permanecer mucho tiempo en una postura.
  • La ciática es un dolor que suele bajar desde la zona lumbar o el glúteo hacia la pierna porque una raíz nerviosa o el nervio ciático están irritados o comprimidos. Es característico que el dolor vaya acompañado de hormigueo, entumecimiento, descarga eléctrica, quemazón o debilidad.
  • El dolor lumbar irradiado es un dolor que nace en la espalda baja y se extiende hacia glúteo, cadera o pierna, pero no siempre significa que haya una verdadera ciática. El dolor se desplaza desde la zona lumbar, pero puede ser muscular, articular o nervioso.

La lumbalgia no siempre afecta a la pierna. Puede deberse a sobrecarga muscular, rigidez articular, malas posturas, cambios degenerativos, esfuerzo físico o irritación de estructuras de la columna. Suele sentirse como dolor, tensión o rigidez en la parte baja de la espalda.

La ciática, en cambio, suele tener un recorrido más claro hacia la pierna. Puede sentirse como una descarga, quemazón, calambre, hormigueo o adormecimiento. En algunos casos también aparece pérdida de fuerza, dificultad para levantar el pie o sensación de que la pierna falla. Este patrón sugiere que puede haber irritación de una raíz nerviosa, por ejemplo por una hernia discal, una estenosis lumbar o una espondilolistesis.

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