La artrosis es la enfermedad articular más frecuente en España y una de las principales causas de dolor crónico y pérdida de autonomía en mayores de 65 años. Ante un diagnóstico familiar, es normal preguntarse si a ti también te pasará lo mismo.
¿Cómo de hereditaria es la artrosis?
La artrosis no se comporta como una enfermedad genética clásica. No existe un único "gen de la artrosis" que se transmita de padres a hijos como el color de ojos. Lo que se hereda es una predisposición, un terreno más o menos favorable para que la enfermedad se desarrolle si coinciden otros factores.
Los estudios en gemelos y familias estiman que el componente hereditario oscila entre el 35% y el 65% del riesgo total. En artrosis de rodilla, la heredabilidad se estima en torno al 40%, en artrosis de cadera y columna, el componente genético puede ser algo mayor.
| Tipo de artrosis | Articulación | Heredabilidad estimada |
|---|---|---|
| Espondiloartrosis | Columna vertebral | ~70% |
| Rizartrosis / artrosis de mano | Manos | 39–65% (hasta 87% en estudios recientes) |
| Coxartrosis | Cadera | ~60% |
| Gonartrosis | Rodilla | ~40% |
| Global (media estimada) | Todas | 50% o más |
Tabla según la revisión de Spector & MacGregor "Risk factors for osteoarthritis: genetics." Osteoarthritis and Cartilage (2004)
Esto significa que, como mínimo, el 35–65% del riesgo depende de factores no genéticos, es decir, modificables.
Lo que sí se hereda:
- Características del tejido cartilaginoso (calidad y resistencia del colágeno)
- Alineación articular y morfología ósea
- Predisposición a la inflamación crónica
- Propensión al sobrepeso (que sobrecarga las articulaciones)
No existe actualmente ninguna prueba genética específica que prediga con certeza si alguien desarrollará artrosis
¿Cómo puedes prevenir la artrosis?
Los factores de riesgo sobre los que sí puedes actuar tienen tanto o más peso que la genética:
- Sobrepeso y obesidad: Es el factor modificable más poderoso. Cada kilo extra multiplica la presión sobre rodillas y caderas. Perder peso es una de las intervenciones más eficaces documentadas.
- Sedentarismo: Una revisión Cochrane muestra que el ejercicio mejora el dolor y la función física en artrosis de rodilla. El ejercicio de bajo impacto (caminar, nadar, bicicleta, pilates) es especialmente recomendado.
- Sobrecargas articulares repetidas: Trabajos con movimientos repetitivos, malas posturas sostenidas y cargas excesivas aumentan el desgaste articular.
- Lesiones previas: Un traumatismo articular no tratado correctamente acelera el proceso degenerativo.
- Alimentación: Una dieta mediterránea rica en antioxidantes, omega-3 y vitamina C ayuda a mantener el tejido articular en mejores condiciones.
¿Sirven los suplementos como el colágeno para prevenir la artrosis?
Existe debate científico al respecto. Algunos metaanálisis sugieren que la suplementación con colágeno hidrolizado puede mejorar el dolor y la rigidez articular, especialmente en artrosis de rodilla. Sin embargo, la OARSI (Osteoarthritis Research Society International) no recomienda su uso, y la EFSA señala que no puede establecerse una relación de causa-efecto clara. La combinación con ácido hialurónico y vitamina C parece tener mejores resultados.