Cómo evitar caídas en personas mayores: causas y consejos para prevenirlas

Cómo evitar caídas en personas mayores: causas y consejos para prevenirlas

15 de enero de 2026

Incidencia de caídas en personas mayores

Uno de los temas más importantes en geriatría es la prevención de las caídas. El último estudio de causas de mortalidad publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente al primer semestre de 2024, indica que la primera causa de mortalidad externa en España son las caídas, con aproximadamente 4000 muertes al año.

La incidencia de caídas aumenta progresivamente con la edad: en España, una de cada 3 personas mayores de 65 años experimenta al menos una caída al año, y en el caso de mayores de 80 años, esta cifra sube al 50%.

Las caídas son la causa principal de fracturas en personas mayores. Se estima que el 95% de las fracturas de cadera en adultos mayores son causadas por caídas.

En un reciente estudio realizado en España, se observó que el 71% de las caídas tuvieron consecuencias físicas, de las cuales el 7.7% resultaron en fracturas.

Este estudio demuestra un patrón de alta incidencia de caídas entre las personas mayores. Los datos confirman que las consecuencias adversas derivadas de las caídas son frecuentes y a menudo graves, lo que las convierten en uno de los principales problemas para las personas mayores.

Principales causas de caídas en personas mayores

Las caídas en las personas mayores suelen tener causas multifactoriales, relacionadas tanto con factores intrínsecos como extrínsecos. Estos factores, generalmente combinados, afectan negativamente al equilibrio y la marcha, incrementando el riesgo de caídas.

Según el catedrático de Salud Pública de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Rodriguez Artalejo, la fragilidad en las personas mayores es uno de los elementos claves que aumentan el riesgo de caídas. La fragilidad es un cuadro clínico en el que se dan al menos tres de las siguientes circunstancias:

  • Enlentecimiento de la marcha
  • Pérdida de fuerza
  • Reducción de la capacidad física
  • Pérdida de peso
  • Fatiga

La fragilidad del mayor se une a otros factores incrementales de riesgo que causan caídas en personas mayores:

  • Tropiezos debido a objetos u obstáculos en el suelo, como alfombras, cables, o espacios desordenados, que dificultan una marcha segura.
  • Problemas de visión que dificultan la percepción de obstáculos y cambios en el entorno.
  • Alteraciones en el equilibrio y la marcha, provocadas por debilidad muscular, falta de estabilidad o enfermedades neurológicas que afectan el control corporal.
  • Efectos secundarios de medicamentos, que pueden causar mareos, somnolencia o hipotensión, aumentando el riesgo de caídas.
  • Condiciones médicas preexistentes, como la artritis, que limitan el movimiento o causan dolor al caminar, incrementando el riesgo de tropiezos.
  • Factores ambientales, como una iluminación insuficiente o la falta de barras de apoyo en baños y pasillos, que dificultan la movilidad segura.
  • Comportamientos o hábitos de riesgo, como caminar sin apoyo o apresurarse al moverse, especialmente en espacios públicos o en el hogar.
  • Inestabilidad emocional o cognitiva, como la demencia o la ansiedad, que pueden afectar la percepción del entorno y las decisiones sobre el movimiento.

¿Cómo prevenir o evitar caídas en adultos mayores? Consejos y recomendaciones

Hemos visto que las caídas son uno de los mayores problemas de las personas mayores, que impactan en su calidad de vida, su autonomía y su bienestar emocional. Por este motivo, el foco debe estar en prevenir y evitar las caídas mitigando los riesgos al máximo e incorporando soluciones que minimicen los impactos de las caídas en el caso que lleguen a ocurrir.

Vamos a ver varios frentes en los que se puede trabajar para prevenir o evitar las caídas en las personas mayores:  

1. Prevenir o revertir la fragilidad del mayor. Esto es posible mediante un enfoque multidisciplinario que incluya:

  • Control adecuado de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o enfermedades cardíacas.
  • Ejercicio físico regular que combine actividades aeróbicas y de fuerza para mejorar la condición cardiovascular, la masa muscular y la estabilidad, también incluyendo ejercicios de equilibrio y flexibilidad. Todo ello es fundamental en la prevención de caídas, y según la OMS el ejercicio físico regular reduce en un 30% el riesgo de caídas en mayores.
  • Dieta equilibrada, rica en proteínas, calcio y vitamina D para fortalecer huesos y músculos, y asegurar un buen estado nutricional. En Mr. Loris tenemos suplementos que complementan la dieta, como calcio, magnesio y zinc como Calcio, Magnesio y Zinc o vitamina D en formato coloidal de alta pureza altamente efectiva por su rápida absorción.

2. Adecuación del entorno doméstico para mejorar la seguridad:

  • Eliminación de alfombras o, si no se puede evitar, asegurarse de que sean antideslizantes para prevenir tropiezos.
  • Iluminación adecuada en todas las áreas, especialmente pasillos, escaleras y baños, e instalación de luces nocturnas o de emergencia en lugares estratégicos (baño, cocina o pasillo).
  • Eliminación de obstáculos en el camino, asegurando que no haya objetos o muebles en el paso, especialmente en zonas de circulación. Es fundamental mantener el orden, y en Mr. Loris tenemos ayudas para ello como el agarrador de objetos con imán, que recoge objetos sin necesidad de agacharse o estirarse de forma cómoda.
  • Instalación de barras de apoyo en el baño y en pasillos o escaleras para mejorar la estabilidad y facilitar el apoyo. También el uso de alfombrilla antideslizante en la ducha reduciendo el riesgo de resbalones y caídas en la ducha. 

3. Uso de calzado adecuado en el hogar y en la vía pública: Calzado cómodo, antideslizante, con buen soporte para el talón y la planta del pie, y sin tacones altos ni suelas resbaladizas. Esto reduce significativamente el riesgo de caídas.

4. Revisiones médicas periódicas para detectar y corregir problemas que aumenten el riesgo de caídas:

  • Exámenes de visión regulares para detectar cataratas u otros trastornos visuales que dificulten la percepción del entorno.
  • Revisar la medicación, especialmente si se están tomando fármacos que pueden causar mareos, somnolencia o caídas, como los sedantes o antidepresivos.
  • Evaluaciones ortopédicas o de fisioterapia para detectar problemas que puedan aumentar el riesgo de caídas.

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